domingo, 6 de junio de 2010

Un par de días más, o menos, como lo quieran ver

Hoy es mi día de descanso. Lunes. No he escrito por que luego llego bien cansada. Todo ha sido igual en la cocina. Nos ponen a ayudar en lo que se vaya necesitando. Hemos estado en producción, pero ayer por falta de producción nos tuvimos que pasar a línea con Félix y María. Cuando no hay comandas, son muy buena onda, nos regalaron fruta, agua, pastel. Platicaron con nosotras y se mostraban interesados por lo que les contábamos. Sin enmbargo, a penas suena la máquina por la cual llegan las comandas y sientes que te quieren morir. Se transforman, en verdad se satanisan. El sábado en la noche nos pusieron a Karla y a mi a apoyar en un evento. Teníamos que estar afuera y ayudar al cliente en lo que fuera necesario. Corrimos como locas, por que el salón está lejos de la cocina. Corre por salsa verde. Corre por cucharas. Corre por frijol. Corre 10 veces al final de tu turno. Es cansado. Estuvimos ahí como hasta las 9.40, 10 minutos después de que había acabado nuestro turno por que resulta que un hombre me empezó a tomar fotos. Esto sucedió por primera vez en don manolito, hace como 2 semanas, un viernes. El último de clases. Y ahora otra vez, me sentí incómoda y fuimos con el souschef y ya nos dio salida. Después fuimos a cenar suchi con Irving, paco, Arturo, SAn y Fer. Cuando les contaba lo de el señor que me tomó una foto, vimos un flash, todos volteábamos. Era otro chavo, otra camara, pero la cámara tenía el mismo objetivo. Yo. No entiendo...De ahí quisieron ir a la cantitinita, De camino vimos a un saxofonista. Karla y yo queríamos quedarnos ahí a escucharlo. Su música está muy padre. Te envuelve, te lleva. Llegamos a la cantinita, en fachas, ojerosas, con olor a cocina. Estuvimos un rato y Karla y yo quisimos ir a ver si encontrábamos al saxofonista. Íbamos caminando y encontramos a un chavo en la calle. Yo iba de dos trencitas y dijo: "qué treeenzas tan hermooooosas" . Era un chavo hippieson, parecía turista. Seguimos caminando. Estuvimos por la calle de alcalá un buen rato. Hay muy buen ambiente ahí. Nuevamente nos topamos a ese cahvo que esta vez dijo: "Y repito, queee trenzas" fue horrible. Nos ecnontramos a PAco, y me dijo que mi hermana estaba en la nueva babel, el lugar en donde vimos a los de los tambores. Vimos a nuestros amigos hippies,, que conocimos en el zócalo y les preguntamos a ellos. Nos invitaron a un bar, y dijimos que ibamos por mariana y de ahí ya íbamos con ellos. Fuimos todos juntos a la nueva babel, pero mi hermana no salió. Así que después de platicar un rato con un hippie, el más chico, nos decidimos ir a dormir. Dormí en casa de Karla, sólo pasamos en taxi por unas cosas a mi casa. La mentalidad del hippie está bien padre...

Al rato sigo ezcribiendo por que voy al zócalo

Siéntanse libres a poner comentarios eh? así no siento que hablo en vano, ja :P

No hay comentarios: